ASAJA GRANADA se reunió el pasado 12 de junio con representantes de los transportistas convocantes de la huelga y se les pidió un “salvoconducto” para el reparto de la leche ya que se trata de un bien perecedero que no puede ser almacenado mucho tiempo ni tampoco tirarse, al constituir, como cualquier otro vertido, una infracción medioambiental. Al mismo tiempo, en Madrid, los transportistas establecían en una Asamblea extraordinaria unos servicios mínimos que los representantes en Granada se mostraron dispuestos a asumir, con el fin de garantizar que los ganaderos pudieran no sólo entregar la leche a la industria (recogida en días alternos) sino también recibir pienso en las granjas para que los animales no mueran de inanición, retirar animales muertos en las explotaciones y aprovisionarse de medicamentos. Por su parte, la empresa PULEVA también garantizó a los ganaderos granadinos la recepción de la producción lechera.
Por otro lado, se demandó a las autoridades y las fuerzas del orden que garantizaran el libre tránsito de otras mercancías agrarias que se están perdiendo, como son las frutas y hortalizas, fundamentalmente en las costa granadina donde al día se han estado dejando de comercializar más de 1.500.000 kilos: cherry y pepino (principalmente para exportación), sandía, melón y judías, fundamentalmente, que pueden alcanzar en el mercado 600.000 euros (multiplicados por los días que continúe la huelga). El sector del espárrago en la Vega de Granada también ha estado sufriendo las consecuencias, con 200.000 kilos retenidos a punto de finalizar la campaña de recogida.
Desde esta organización agraria mostramos nuestra solidaridad con los transportistas por el encarecimiento del gasóleo, un problema que sufre también el campo en sus costes de producción, al mismo tiempo les pedimos comprensión para un sector que está al límite de sus fuerzas.