ASAJA GRANADA desde hace años viene poniendo en conocimiento de la Subdelegación del Gobierno en Granada el problema de los robos en el campo en nuestra provincia, que cada día va a más a pesar de la entrega y dedicación de la Guardia Civil, cuerpo de seguridad pública sometido al abandono al no dotarse de efectivos necesarios para garantizar su labor de protección de todos los ciudadanos, incluidos los del medio rural que también pagan sus impuestos y merecen dejar de ser tratados como ciudadanos de segunda. La legislación, además, da lugar a falta de resultados ante las denuncias, haciendo que los afectados desistan de ponerla en muchos casos. Los delincuentes se apropian con total impunidad de cosechas, animales, enseres en las viviendas, y todo lo que pueda ser susceptible de ser revendido como chatarra: transformadores, placas solares, instalaciones eléctricas, equipos e instalaciones de riego o maquinaria, causando cuantiosas pérdidas económicas y graves daños en las explotaciones. Suelen operar al amparo de la oscuridad y/o en horas de descanso en que las fincas y los cortijos están desprotegidos y comercializan los productos robados en mercados ilegales.
De nuevo nuestra organización agraria ha solicitado al Subdelegado que traslade esta situación de desamparo al Gobierno para que arbitre las medidas que sean necesarias y de una vez por todas se incremente la vigilancia y la seguridad en los núcleos rurales y dejen de ser de este modo objeto de las mafias del robo, fundamentalmente que se asigne presupuesto suficiente a los Departamentos Rurales de la Guardia Civil para que pueda cumplir su misión adecuadamente, que se establezca un Plan de Actuación efectivo que permita mejorar la coordinación entre la Guardia Civil y la Policía Nacional y que se modifique la legislación de forma que se evite que los ladrones entren por una puerta y salgan por otra. De no actuar con urgencia a este respecto la Delegación del Gobierno y la Presidencia de la Junta de Andalucía, organizaremos patrullas de agricultores para autodefensa, con más motivo ahora que está a punto de comenzar la recolección de aceituna, uno de los cultivos más codiciados por los ladrones.