Una gran base social se movilizó en Motril y Almuñécar para reclamar la finalización de la Autovía A-7 en los plazos previstos, y las conducciones de la presa de Rules, infraestructuras vitales para el desarrollo de nuestra provincia que sufren el retraso en su construcción desde hace veinte años. La iniciativa partió de los empresarios de la Costa Granadina (AECOST) que han querido sumar voces y han recibido el respaldo de hasta un total de cuarenta y seis organizaciones: asociaciones empresariales, agrarias, vecinales, regantes, colegios profesionales, transportistas, hosteleros y comerciantes. Asaja Granada entre ellos.
Se trata de una protesta histórica que concitó a más de cinco mil asistentes, que recorrieron las calles de Motril desde la Plaza de la Aurora hasta la Plaza de la Coronación con numerosas pancartas reivindicativas: “Autovía A7 y Rules ya. Por nuestro futuro”, “Rules ya”, “30 años de Andalucía, 30 años de retraso” “Rules abandonada desde que es Sevillana” ... Se leyó a su término el “Manifiesto por una Costa Tropical Comprometida”, con el que se denunció el incumplimiento de las distintas administraciones públicas de sus compromisos heredados del siglo XX de construcción de infraestructuras dignas, y con el que se reclamó el final de la marginación de la Costa tropical granadina (único punto de todo el arco mediterráneo que no está conectado por autovía) para poner fin a tantos años de aislamiento. También se delató en él los millones de euros invertidos en la presa de Rules que “tienen que servir para poner en valor miles de hectáreas a través de conducciones que aún están pendientes de realizarse” y que, mientras tanto, “desperdician al mar cientos de hectómetros cúbicos de agua”.
Veinte años de promesas incumplidas
Andalucía es la comunicad más rica de España en producción agraria, y en su seno, los espacios costeros (y el Guadalquivir) son los que más aportan, entre ellos la Costa granadina, un núcleo de valor agrario de alta especialización pero aislado por carretera con otros importantes núcleos económicos, restándole este hecho competitividad a sus productos agrícolas mediterráneos. La finalización de la A-7 tras veinte años de promesas incumplidas por parte de las administraciones central y autonómica constituye, por tanto, una necesidad también para el desarrollo agrícola y no hay lugar para más retrasos. Igualmente es esencial la finalización de las conducciones de la presa de Rules, que a cinco años de conclusión de las obras básicas y diecisiete años después de la colocación de la primera piedra, sigue sin aprovechar para el riego todo el agua embalsada, paralizando muchas iniciativas generadoras de riqueza y empleo.